Coaching
El coaching es un proceso de acompañamiento para la consecución de objetivos, personales o profesionales. El coaching proporciona conceptos, estrategias, estructuras y herramientas para el desarrollo de planes que permitan estos objetivos.
Objetivos del Coaching.
El objetivo del coaching es guiar al Cliente para pasar de una situación actual a una situación deseada que tendrá que estar alineada con la estrategia, objetivos y valores de la compañía. Para esto el coach pone en marcha un conjunto de habilidades lingüísticas, emocionales y corporales. Antes de empezar el proceso de coaching, evaluamos el contexto en el que se ha de desarrollar el Cliente, con el fin de garantizar que se trabajaran aquellos aspectos relacionados con la mejora de habiidades, rendimientos, liderazgo y resultados, de manera que redunden en beneficio de la persona como de la organización.
En un proceso de coaching el éxito se define según el criterio del coachee (Cliente) y es él que determina lo que será un éxito y lo que no lo será.
En el proceso de coaching el coachee asume la responsabilidad sobre la consecución de sus propios objetivos.
El coaching, en esencia, es una relación de confianza y cooperación entre dos personas (o más) en la cual el coach facilita el éxito de los otros.
El coaching se basa fundamentalmente en el dialogo entre el coach y el coachee. En este dialogo, a partir de la utilización de preguntas, que provocan la reflexión, el cliente consigue dar forma a sus propias ideas que le llevaran a conseguir sus metas.
Método
Coach i coachee (client) trabajan juntos para definir claramente los objetivos de éste, descubrir y eliminar aquellas creencias limitadoras que le frenan para conseguirlos. Juntos descubren las propias alternativas del coachee para que pueda probar otras formas de “hacer las cosas”.
Acompañamos a nuestros Clientes durante todo el proceso para que consigan cumplir los compromisos que se van marcando, proporcionadoles feedback y opinión de la evolución del proceso.
El coachee tendrá que aportar:
- Voluntad de crecer personalmente.
- Ganas de pasar a la acción.
- Compromiso con el proceso.
- Comunicación abierta y sincera con el coach.
- Considerar que coach i coachee son un equipo que trabaja para él, para sus objetivos.
Habitualmente mantenemos sesiones (presenciales o por videoconferencia tipo Skype) de 60 a 90 minutos, o una vez cada 15 días. Entre una sesión y la siguiente hacemos un seguimiento mediante correo electrónico o por teléfono. Estas sesiones darán el impulso necesario y, el que es mejor, disfrutar del proceso. Transmitimos entusiasmo y ayudamos a romper estas barreras que tanto limitan a veces.